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sábado, 1 de septiembre de 2018

El tío Helí


Estuve en Perú en marzo y abril de este año, a veces me reprocho porque no he escrito antes sobre esto. Quizá el tiempo va más rápido que los deseos de uno.
Era la primera vez que mis hijos visitaban Perú, era una visita social, para que los niños conocieran a su familia y amigos de allí. Teniendo en cuenta que gran parte de la familia de mi mujer vive en España tampoco sabíamos cuanta gente podríamos ver o visitar.
Fue maravilloso, delicioso, como en una película de Ricardo Darín, o mejor, de Claudia Llosa. Fue emocionante ver cuánto amor queda todavía allí para mi mujer, cuánta familia, cuántos amigos... También es muy bonito compartir ese amor, al menos para mí.
Casarse con una mujer peruana tiene eso, no te casas con ella, te casas con su familia, con su cultura, con sus amigos, con su comida y, creánme, si lo valoras el tiempo suficiente, es maravilloso.

Hacía 10 años que no visitaba Perú, allí hay varias visitas obligadas, en Lima, la primera y primordial es la casa del tío Helí y la tía Ochi. Estaba igual que hace diez años, no sólo la casa, ellos casi también. Helí es como un galán de cine clásico, delgado, con cierto atractivo a lo Sean Connery y como yo siempre le decía, con todo su pelo. Cuando llegamos a su casa nos saludó como lo hizo hace 20 años la primera vez que fuí, o las otras 5 veces, o el día de mi boda en Perú cuando nos llevó en coche a la iglesia: "Hola Jorgito, que tal todo?". Esto acompañado de un abrazo sincero, de esos a dos manos que reconfortan el alma. Helí es un hombre pausado, con ese sentido del humor agudo que a mi tanto me gusta.

En este viaje estuvimos varios días juntos, fuimos a su casa 3 o 4 veces y fuimos a comer a Barranco y a Larcomar. El día del Larcomar los demás decidieron ir en el coche de una amiga y Helí y yo bajamos paseando desde el apartamento que habíamos alquilado. Helí era un hombre culto, interesado en la política y los tejemanejes del mundo. El haber sido profesor le daba un tono pausado, didáctico, cuando hablaba. Incluso cuando bebía parecía que estaba sentando cátedra. Mientras bajábamos la calle hacia Larcomar tuvimos una conversación ligera, le pregunté qué estaba leyendo, me dijo que había leído una trilogía que le había impresionado, Millenium, el mismo libro que llevo unos meses leyendo yo (sí, soy un lector perezoso), la casualidad no entiende de edad ni de fronteras.
Tras 10 minutos caminando llegamos a Larcomar, allí me dijo que era la primera vez que estaba allí. Esto me hizo pensar, porque percibí que nunca había ido porque no veía la necesidad. Larcomar es un centro comercial ligeramente "pituco" de Lima. Me recordó que era un hombre con ciertos principios bastante profundos pero también que podía hacer excepciones por la gente que quería. Le noté a gusto, relajado. Esa fue una de las últimas veces que le ví, la última sería cuando vino a despedirnos al aeropuerto tres días después.

Hace 12 años nos dejó Aimer, yo a la gente le decía, "se ha muerto un amigo", el primero que perdí, desde entonces se han ido varios, hoy, el último, mi tío y amigo Helí. Aimer, espero que hayas puesto unas chelas en la heladera y al menos lo estéis celebrando en algún sitio los dos juntos porque aquí habéis dejado un hueco muy grande, jodíos.

sábado, 3 de marzo de 2018

The Spanish Super



Como sabéis los que me leéis, hace unos años que vivo en Reino Unido. La gente que me pregunta que tal por aquí siempre les respondo que bien, que no me puedo quejar. Me considero una persona viajada y suelo adaptarme fácil a las comidas de otros sitios o a los ingredientes al menos, porque en mi familia en general se come comida española. Hay bastantes ingredientes y hay comida genuinamente española, la verdad. Diría que el primer año que estuve aquí ni siquiera traía embutidos en la maleta o fabada o cerveza Mahou... Con el tiempo he ido cambiando, la cara que se me ponía cuando llegaba una visita con cecina de León y hojaldres de Astorga me delataba.

Por eso cuando unas personas muy cercanas a mí montaron The Spanish Super (www.thespanishsuper.com) se me caía la baba simplemente al entrar. No es sólo que el logo engancha, que la web es clara y funciona bien, es también que los productos que tienen 150 o 200, son exactamente los que echamos en falta por aquí. Productos de Mercadona, dulces y galletas españoles, Cola Cao, productos de bebés, crema de aceite de oliva de Mercadona... Han dado en el clavo, vamos.

Los packs especiales son los más, desde el pack Nostalgia que tiene todos los productos que comíamos cuando éramos niños (https://www.thespanishsuper.com/es/inicio/303-pack-nostalgia.html), pasando por el pack Morriña con una selección de productos gallegos (https://www.thespanishsuper.com/es/inicio/315-pack-morrina.html) y siguiendo con el pack Amantes del Cucharón con los mejores platos españoles de cuchara (https://www.thespanishsuper.com/es/inicio/313-pack-amantes-del-cucharon.html).

Los precios son probablemente los más baratos de las tiendas online de este tipo que he visto, creo que la principal razón es que están muy especializados en esos 200 productos y con eso reducen costes.

El otro día me llegó mi primer pedido, lo único malo, a decir verdad, es que pensaba que me iba a durar 3 meses y no creo que me dure ni uno. La realidad es que vivir en el extranjero, en los tiempos que corren, no nos debería impedir disfrutar de los platos y los dulces que más te gustaban en España.  Total, los productos similares que puedes encontrar aquí casi valen lo mismo o incluso más caros.

Os dejo aquí toda la información para que la disfrutéis vosotros también.

Web: www.thespanishsuper.com

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Y en Twitter:

@thespanishsuper

https://twitter.com/thespanishsuper

martes, 20 de febrero de 2018

Coco, saluda a mi papá



Quizá sea porque la primera vez que me separé de mi hija cuando era pequeña fue para hacer un proyecto en Méjico durante 3 semanas, quizá sea porque aquel viaje se produjo entre octubre y noviembre, en plena celebración del día de Muertos en Guadalajara, quizá sea porque, aquí, en Inglaterra tenemos varios amigos mejicanos y el mejor amigo de mi hija también lo es... no se, pero la cultura mejicana tiene algo especial, profundo, muchas veces reflejado en el cine por sus fantásticos directores y también reflejado en sus tradiciones que trascienden fronteras.

Estoy harto de oir que el mundo se va a pique, que todo va a peor, que cada vez hay más violencia y que las nuevas generaciones lo van a empeorar. A mi en cambio me parece que hay muchas señales que indican exactamente lo contrario.