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domingo, 27 de enero de 2013

Supervivencia



Hace tiempo que estoy leyendo un libro ligado a la aventura, "Quien vive, quien muere y por qué". En ese libro se cuentan decenas de historias de supervivencia en situaciones extremas. En ese libro se intenta hacer un análisis casi científico de qué parámetros son necesarios para sobrevivir en situaciones límite. Poco a poco, adentrado en sus historias, voy observando que por supuesto, y en primer lugar la supervivencia es innata pero sobre todo es todo menos científica. No se basa exactamente en la suerte ni en la experiencia, se basa en un cúmulo de circunstancias que definen si vives o mueres. Aunque no lo parezca es una situación muy similar a la que estamos viviendo en plena crisis, estamos perdidos en medio de la selva y hay una serie de pesudocientíficos enseñándonos el camino. La mayoría de los episodios de supervivencia demuestran que en múltiples ocasiones los que mueren en una situación extrema son aquellos que tienen más experiencia y el ratio de mayor supervivencia por edad es en niños de entre 2 y 6 años, en cambio el mayor ratio de fracaso es de los 6 a los 10, ¿por qué? La supervivencia es innata, nacemos con ella, lo primero, por encima de cualquier cosa es vivir, todo lo demás está después. Cuando tienes 5 años y te pierdes en el bosque tu único objetivo es vivir, no buscas una salida, buscas cobijo, comes lo que sea y no esperas realmente el rescate porque a esa edad crees que esa es tu nueva vida. Un niño más mayor o un adulto en cambio aplica la lógica a un entorno que no conoce, en multitud de ocasiones cae presa del pánico o abandona.

Nos han dicho que este país no podría mantenerse con una prima de riesgo mayor a 500 (la hemos superado varias veces con creces), ni con más de 5 millones de parados (estamos por encima de 6). Los economistas definen parámetros de solución, el rescate, el saneamiento de la banca, la reducción del déficit... pero para el ciudadano de a pié no hay solución, no la hay porque la solución es innata, el ser humano está preparado para sobrevivir, emigraremos, robaremos, pediremos y también moriremos pero la situación límite que viven 2 millones de familias se solucionará con parámetros no científicos ni económicos. No se si pasaremos a ser un país pobre o al contrario saldrán multitud de héroes anónimos que nos sacarán del bosque pero la solución no es predecible.

Otro de los puntos en común entre esta crisis y vivir una situación de supervivencia extrema es que, en multitud de ocasiones, la balanza se vuelve positiva cuando la persona que intenta sobrevivir tiene una razón por encima de la lógica, un hijo, una madre, una novia...

Uno de los primeros capítulos de la mejor serie de la historia de la televisión, Perdidos, se titulaba "Vivir juntos, morir solos". Es hora de vivir juntos, o moriremos sólos.