Recomienda

lunes, 30 de julio de 2012

Exageración olímpica





Fracaso Olímpico
El peor comienzo desde Seul 88
Mal comienzo
Batacazo Olímpico

Estos son algunos de los titulares de la prensa española al tercer día de competición de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y es que, a despellejar al que tropieza, no hay quien nos gane, a eso si que somos medalla de oro con ventaja. Vamos a tirar de hemeroteca para ver como estamos.
sin contar Barcelona 92, ya que no fueron unos juegos "normales", el comienzo en los demás fue:

- Peking 2008 (18 medallas). El primer día ganamos un oro (Samu) y el segundo un bronce (el de Pirri en esgrima) pero nadie se acuerda de que la 3ª la ganamos el día 8 de competición (Rafa Nadal).
- Atenas 2004 (19 medallas). La primera medalla fue el tercer día de competición, la segunda el octavo.
- Sidney 2000 (11 medallas). El tercer día de competición ganamos 2 medallas, la siguiente llegó el octavo día de competición.
- Atlanta 1996 (17 medallas). La primera medalla se consiguió el primer día de competición, las 3 siguientes el cuarto día. En estos Juegos la consecución de preseas fue bastante homogénea.

viernes, 27 de julio de 2012

La emoción de un niño



Hoy han empezado mis novenos Juegos Olímpicos. Si sólo consideramos aquellos de los que tengo consciencia son mis octavos olímpicos. Ser un romántico empedernido tiene sus estupideces, ingenuidades inexplicables a mi edad y con mi experiencia. Cuando eres niño idealizas la edad adulta, crees que ser adulto es estar cansado de todo, que ser adulto es ser serio, es saber estar. Supongo que me puedo considerar adulto ya, pero no siento nada de eso. Cuando ha empezado la ceremonia de los Juegos me ha subido un cosquilleo por la columna, me he reído viendo esa representación de la campiña inglesa que parecía la comarca de Frodo y Bilbo. Se me ha puesto la carne de gallina con la música de Carros de Fuego y Queen, me he sentido un carroza criticando las canciones de Artic Monkeys y me he emocionado viendo a 204 países desfilar haciéndonos creer que aún hay cosas que podemos hacer juntos, que el espíritu olímpico existe y no es un invento de Nike, Adidas y Coca Cola, que el ser humano es maravilloso como nos recuerda muchas veces Aquarius.

Seguramente muchos diréis que soy un ingenuo, que esto está sustentado por las televisiones y las marcas comerciales y es sólo para sacar dinero, que los países se siguen odiando y que el espíritu olímpico nunca existió, ni siquiera en la Atenas clásica.

Estoy escuchando Hey Jude y lo siento, lo siento si es mentira, prefiero ser ingenuo, prefiero seguir sintiendo ese cosquilleo cada vez que empiezan unos Juegos, prefiero creerme que en este mundo más de la mitad es bueno y no quedarme en lo que estaba destinado para mi mentalidad adulta que me indica que todo es corrupto e interesado.

Gracias Londres, gracias Juegos Olímpicos por recordarnos que quizá, solo quizá, con el esfuerzo de todos, otro mundo es posible.

domingo, 1 de julio de 2012

Papá, lo hemos vuelto a hacer


22 de junio de 1986, 2 de la madrugada, mi padre, mi hermano mayor y yo nos agarramos el pelo viendo como Eloy falla el penalti que a la postre nos mandaría para casa en el mundial de Mejico.

Este es probablemente mi primer recuerdo sólido de VIVIR un partido de fútbol, no de ver, digo de vivir. Tenía 9 años y desde esconces hasta los 31 la vivencia fue similar, buenos equipos, buenos partidos pero éramos el patito feo de este deporte, la eterna promesa... Los hombres más famosos de las Eurocopas y Mundiales eran Eloy, Julio Salinas, Raúl... y no precisamente por sus buenas acciones.